| Visitamos
los alrededores de Archena. En el campo, las viejas norias también tienen
aquí su protagonismo. Sobre un montículo, dominando el paisaje una
extraña edificación a la que llaman Castillo de Don Mario y que
no es otra cosa que un antiguo palomar. En su interior se conservan las oquedades
que en las paredes permitían la formación de los nidos de las palomas,
ahora convertido en un lugar de decoración extraña y atractiva.
En la Algaida, en el paraje conocido como el Parque del Río Muerto, la
Presa permite una nueva visión del río. Aquí transcurre con
toda su grandeza. A su lado, las acequias y la vegetación que todo lo invade.
Pero por encima de todo, Archena es conocida por su Balneario que se encuentra
en un bellísimo rincón sobre el río. Sus aguas tienen propiedades
curativas que son buscadas por visitantes de todos los lugares. Dentro del edificio
central del balneario se pueden encontrar lápidas de la época romana.
Las escaleras del edificio nos recuerdan la Belle Époque. Es el sabor del
pasado que aún conserva. Como esta cúpula de estilo neonazarí
que vemos ahora. Junto al pasado, unas instalaciones modernas y actuales, entre
las que se encuentra una gran piscina climatizada.
Formando parte del Balneario se encuentra el Santuario de Nuestra Señora
de la Salud. Es un templo de finales del siglo pasado, pequeñito y que
presta un aire especial a la plaza que lo acoge. Este lugar, junto al segura,
con la sensación de paz que la naturaleza nos transmite, es el sitio ideal
para despedirnos.
|